Cómo abrir una puerta sin llave: 6 trucos
Es posible que alguna vez te hayas encontrado en la situación de haber perdido las llaves de casa o de cerrar la puerta sin llevarlas contigo. Aunque la solución más rápida, legal, y efectiva, es llamar a un servicio de cerrajería profesional, existen una serie de técnicas que puedes utilizar para forzar la cerradura e intentar volver a acceder al interior de tu vivienda.
Eso sí, nunca utilices estos consejos sobre cómo abrir una puerta sin llave para tratar de entrar a una casa que no es la tuya o para forzar la puerta de una vivienda de alquiler. En ambos casos estarías cometiendo un delito de consecuencias de diversa gravedad que tendrán consecuencias legales.
Cómo abrir una puerta sin llave
Dependiendo de la situación, abrir una puerta sin llave será más o menos complicado. Básicamente, se trata de si la puerta está simplemente encajada en el marco, en cuyo caso será relativamente fácil poder abrirla sin dañarla; o si se encuentra cerrada con llave, situación en que resultará bastante difícil abrirla sin ayuda profesional.
En cualquier caso, hay algunos métodos que puedes intentar aplicar si eres una persona hábil con las manos.
Tarjeta de crédito o radiografía
Uno de los métodos más utilizados y efectivos, sobre todo en puertas antiguas y obsoletas, es el de utilizar una tarjeta de crédito o radiografía para tratar de forzar la cerradura. Esta técnica funcionará únicamente si la puerta está cerrada sin llave, y dañará considerablemente la tarjeta o la radiografía en el proceso. No obstante, es un truco sencillo de aplicar que puede ser de utilidad para muchos casos.
Para comprobar si la puerta se abre mediante esta técnica, es preciso colocar el rectángulo de plástico en la rendija que se forma entre la puerta y el marco. Seguidamente, se desliza el objeto hacia abajo, tratando de encontrar la cerradura. Una vez que la tarjeta o radiografía se encuentra justo donde queda el pestillo, y manteniendo su posición perpendicular, es necesario empujar lentamente mientras se intenta girar la manija.
Llave bumping
Este método también resulta bastante efectivo y sencillo si se cuenta con las herramientas adecuadas, como es una llave bumping, y si se conoce la técnica para no dañar la cerradura. También se debe tener en cuenta que funcionará solo en cerraduras que no estén protegidas con anti bumping, cosa que se recomienda conocer o averiguar antes de intentar su apertura.
Para realizar esta técnica, se introduce la llave lentamente para que encaje en el interior del cilindro, escuchando atentamente para saber cuándo encaja en el mecanismo. Una vez la llave se encuentra en el interior, con los dientes de la cerradura levantados, se debe golpear o empujar levemente con un martillo de goma, de modo que la puerta se abrirá por el impacto.
Kit de ganzúas
La mayoría de cerraduras se pueden forzar utilizando un kit de ganzúas, aunque para conseguir el objetivo es necesario tener bastante práctica con cada uno de los objetos. De forma habitual, es una técnica que solo conocen los cerrajeros, por lo que no hay una forma legal de hacerse con uno de estos kits salvo que seas un profesional acreditado. Las herramientas, que podrían llegarse a crear con otros objetos, son: una ganzúa en forma de “R”, un objeto de acero elástico y moldeable, y una llave de tensión con forma de “L”. de forma rudimentaria, es posible crear estas herramientas utilizando horquillas para cabello, clips, y las conocidas como llaves Allen.
El proceso para que este método sea efectivo consiste en introducir la llave de tensión para realizar una presión que haga caer los pistones de la cerradura y, seguidamente, introducir la ganzúa para abrir la cerradura al caer los pistones.
Percha
Esta técnica se ha utilizado habitualmente para forzar puertas de coches, por la forma de la cerradura, aunque también puede llegar a funcionar en algunas clases de puertas. Las perchas utilizadas deben ser de metal, abriendo el objeto hasta conseguir una especie de varilla larga. Esta varilla se introduce en el espacio de la cerradura y se da un tirón fuerte y preciso que permita abrir la puerta.
Llaves hexagonales
Se trata de una técnica similar a la de las ganzúas, con la diferencia de que en este caso se utilizan llaves a las que todo el mundo puede tener acceso. Funciona para puertas interiores que están formadas por un tipo de pomo que permite su apertura en caso de que el cierre sea accidental. Para abrir la puerta con este método se necesitan llaves en forma de “L” de diversos tamaños, probando con varios hasta dar con el adecuado para la cerradura. Cuando se engancha la llave con los pistones, solo hace falta girarla aplicando poca fuerza para abrir la puerta.
Con la fuerza bruta
Se puede afirmar que no es nada aconsejable probar a abrir una puerta por medio de la fuerza bruta, ya que pondrás en riesgo tu integridad física o la de cualquier otra persona. Además, hay que tener en cuenta que, si la puerta es robusta, te habrás hecho daño para nada, porque no se abrirá. Dependiendo del tipo de puerta, es más fácil romper el marco que abrir la cerradura, cosa que también debes valorar antes de intentarlo. No obstante, si te decides a probar este método, no lo hagas con los hombros, ya que puedes producirte una lesión seria. La forma más segura de forzar una puerta a la fuerza es dar una patada con la planta del pie en el punto exacto en que se encuentre la cerradura, sujetando el cuerpo a ambos lados de la puerta.
Si después de probar varios de estos métodos sobre cómo abrir una puerta sin llave, la puerta sigue sin ceder, contacta con un cerrajero profesional que conseguirá darte acceso a tu vivienda sin destrozar la cerradura en el proceso. ¿Alguna vez has utilizado estos trucos? Déjanos un comentario.


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